Principios ecosistémicos para una educación en el marco de las sociedades de la información y los conocimientos: caso de estudio el SUAyED de la UNAM. PAPIIT: IN304718
Julieta Mónica Hernández Hernández
Víctor Germán Sánchez Arias
Introducción
Al ser la educación un mecanismo de pervivencia de la sociedad, va más allá que un proceso civilizatorio, lineal y progresivo, pues su papel no solo se limita para formar para la participación en el mundo del trabajo y en la vida pública, al ser visto como mecanismo aparentemente conservador para garantizar la reproducción social y cultural, también es un punto de transformación que permita la supervivencia misma de la humanidad, por lo que en un mundo que requiere urgentemente de transformar sus procesos educativos para lograr la excelencia humana, al formar la mente y el cuerpo, la cognición, las emociones, afectos, su conciencia ecológica, el desarrollo de nuevas formas de expresión y comunicación, apoyados en los avances de la ciencia y la tecnología, que permitan de acuerdo al momento histórico y a su contexto, establecer la relación con su medio ambiente donde el respeto a la vida, la dignidad humana, la igualdad de derechos, la justicia social, la diversidad cultural, la solidaridad internacional y local, sean ejes que promuevan que los diversos actores asuman su papel dentro de la sociedad, con una responsabilidad compartida para el futuro.
Estos cambios requiere de transformaciones que permitan el desarrollo de una concepción humanista, que fomente el respeto a la vida, y a la dignidad humana, por lo que debemos pensar la educación como un ecosistema en que se considere la forma como se interrelacionan, se transforma, adapta o evolucionan los diferentes sistemas, como el social, económico, político, biológico, psicológico, afectivo, moral, entre muchos, que son parte de un todo, son sistemas complejos y no simples, en las que de acuerdo a las perturbaciones a las que se enfrentan, redefinen su rumbo y pueden escoger entre diferentes caminos.
Sistema Universidad Abierta y Educación a Distancia
El Sistema Universidad Abierta (SUA) fue creado en 1972 por el Dr. Pablo González Casanova. En sus inicios, estaba orientado para atender a grandes núcleos de población como respuesta a las demandas sociales de democratización y acceso a la educación, así como una alternativa de innovación del modelo educativo. Se fundamentó en el enfoque sistémico y en la propuesta educativa de aprender a aprender. El primero permitió justificar una nueva organización educativa flexible y dinámica, dentro de un sistema tradicional; la segunda planteaba el desarrollo de la capacidad de los individuos para resolver los problemas y el reconocimiento de su experiencia en la vida cotidiana, para lo cual se apoyaría en diversos recursos de enseñanza aprendizaje, en donde la participación del estudiante y el docente fuera más activa durante la transmisión del conocimiento.
Al fundamentarse bajo estos dos conceptos, tendría que haber contado con las condiciones institucionales adecuadas, donde los conceptos de apertura y flexibilidad se reflejaran en su desarrollo. Pero es un hecho que el avance político e histórico de la UNAM le dio otra orientación a la propuesta, al insertarse el modelo del SUA en un sistema escolarizado, lo que ocasionó que no fueran creadas las condiciones académicas y administrativas adecuadas para su funcionamiento.
En este contexto el paradigma de control centralizado no resulta suficiente, es necesario basarse en la red de sistemas abiertos dinámicos inmersos en un ambiente mundial complejo. El SUAyED ha permitido extender la UNAM a través de la red Web-Internet, y este sistema ha tenido un impacto social al llevar sus carreras de sus facultades y escuelas al país, fuera de los campus de la UNAM. Sin embargo está diseñado como un sistema cerrado y centralizado y como subsistemas educativos independientes, lo que no le permite aprovechar todo el potencial de la virtualización en la educación. En este contexto de hiper-conexión de sistemas heterogéneos, dinámicos e interdependientes, la metáfora emergente ecosistémica como principio de organización promete darle un orden y sentido a una educación en el marco de las sociedades modernas de la información y el conocimiento (el principio de nuestra hipótesis).
Este nuevo espacio de mediación socio-virtual integra la educación formal, no-formal e informal, con inmensos recursos informáticos distribuidos en todo el mundo en la nube y el BIGDATA, así como, nuevos actores no humanos, como los objetos (Internet de las cosas), sistemas inteligentes, inteligencia artificial y los robots; y todos ellos accesibles prácticamente en cualquier lugar y en tiempo real, y aunado a una alta socialización virtualizada a escala mundial; por lo que se constituye como la gran plataforma educativa. Sin embargo, para que este gran potencial educativo pueda ser aprovechado, es necesario replantear nuevas estrategias organizacionales y de gestión de procesos, recursos y actores, diferentes como los que se realizan en la actualidad. Prácticamente todos los sistemas, incluyendo los educativos, se basan en estructuras centralizadas, pero éstas al estar conectados con otros sistemas, el principio organizacional tendría que cambiarse en uno basado en los principios de red y de distribución de sistemas, procesos y actores heterogéneos, dinámicos y abiertos. En donde, en este proceso los espacios virtuales se consideren como base para la construcción de espacios educativos interconectados y organizados, que permite que la formación se realiza en diversidad de espacios, actores, redes, relaciones, basados en sistemas abiertos.
Partiendo de este nuevo contexto, se requiere de un nuevo esquema organizador, diferente al centralizado, que permita dar un orden y un sentido a una red educativa de sistemas autónomos e interdependientes abiertos altamente distribuidos en un ambiente social y tecnológico, complejo, cambiante y dinámico. En este contexto de virtualización social a escala mundial, en este proyecto nos planteamos lo siguiente: cuál sería el sentido de la educación, cuáles serían sus bases epistemológicas, qué nuevos tipos de ciudadanos e identidades deben de generarse, qué nuevos tipos de organizaciones, de procesos psicopedagógicos de enseñanza y aprendizaje, que nuevos lenguajes y narrativas se requieren, qué nuevos procesos cognitivos se están desarrollando, etc.
Ante esta problemática, nuestra hipótesis es que para comprender y aprovechar el potencial de una educación virtualizada a escala mundial, es necesario un nuevo esquema de ordenamiento dinámico de sistemas, procesos y actores, lo que amplía la posibilidad de ampliar el acceso a la educación. Éste lo hemos encontrado en la metáfora de los ecosistemas, en los que encontramos diversos seres vivos que se relacionan estratégicamente con otros seres y su ambiente, en función de sus necesidades y aspiraciones, como parte del propio sistema dinámico y cambiante; fenómeno que podemos constatar en las sociedades plurales, en las que los individuos, poblaciones o comunidades, se pueden autoorganizar para lograr sus deseos y cubrir sus necesidades, bajo una convivencia sana y equilibrada dinámicamente, al beneficiarse, disfrutar, emplear, explotar, rendir, servirse y contribuir en la vida virtual para la vida real.
Es en este sentido que este proyecto, se propone definir principios ecosistémicos que sean la base para un nuevo diseño educativo con sentido social mediado por las sociedades dinámicas de la información y los conocimientos a partir de principios ecosistémicos; y posteriormente, a partir de éstos, aplicarlos al sistema SUAyED de la UNAM. Las contribuciones del proyecto son dos:
1. Contribuir al área del conocimiento de la educación mediada por TIC en cuanto nuevos conceptos organizativos basados en red y metodologías de análisis basadas en principios epistemológicos de la mediación tecnológica en educación desde la complejidad y con un enfoque ecosistémico.
2. Contribuir a la transformación del SUAyED de la UNAM basado en los principios definidos en la primera etapa.
Para su desarrollo el grupo de trabajo se integra por subgrupos de trabajo que han iniciado el estudio del arte desde los ecosistemas educativos para iniciar la integración de los principios que orientarían al SUAyED. Los subgrupos estudian: Cosmovisión, mayéutica y hermenéutica de los ecosistemas educativos; Ecosistemas educativos; Ecosistemas Tecnológicos y educativos; Ecosistemas educativos y Biológicos; Ecosistemas de Comunicación; Ecosistemas Sociales y Educación; Ecosistemas educativos y narrativas; Vivencia de docentes y alumnos en ecosistemas educativos.
Algunos de los principios que a la fecha se han planteado son:
• Educación para la vida y en la vida con un sentido humanista y crítico al plantear una educación como medio de transformación social
• Integrar, además del modelo científico, a otros saberes de otras culturas a nivel global a partir de una ecología de saberes. Que todos formamos parte de la biosfera y que es necesario cambiar la relación con la naturaleza, de dominio a una de convivencia con ella.
• Reconocer que estamos ante un problema complejo donde la transdisciplinariedad es un elemento para la comprensión de este fenómeno.
• Reconocer que las sociedades de la información y los conocimientos mediados por la WEB, es un sistema dinámico complejo (no es sólo un contenedor de contenidos), y que con todos sus recursos es ahora el nuevo entorno educativo (que no solo incluye LMS institucionales, sino otras organizaciones no formales y redes sociales a escala global.
• Conformada por subsistemas interconectados en la que hay una libre circulación y distribución de, actores, procesos (de enseñanza-aprendizaje), información y conocimientos, curriculum, etc.
• Una red donde se integra la modalidad mixta (presencial y virtual) y utiliza todos los sistemas, aplicaciones, servicios.