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Resumen de ponencia
Pedalear… diferentes formas de ejercer participación ciudadana. Un estudio desde el colectivo social Mujeres Bici-bles.

*Adriana Ines Avila Zárate
*Andres Mejia Delgadillo



Se reconoce que la participación de los ciudadanos en la vida pública ocurre principalmente a través de asociaciones. Es decir, se entiende que la ciudadanía se ejerce principalmente de forma colectiva, lo cual corresponde tanto a una cuestión de conveniencia práctica como a una condición existencial de la idea misma de ciudadanía. Ahora bien, diferentes autores han señalado la diferencia en carácter que puede tener dicha participación, según los propósitos, enfoques y modos de involucramiento de los ciudadanos. Por ejemplo, Westheimer y Kahne (2004) distinguen entre una participación individualmente responsable ‒relacionada con que los individuos se comporten en sus vidas cotidianas de modos que sean cuidadosos acerca de otros en su entorno cercano así como de la sociedad y el entorno en general‒, socialmente responsable ‒relacionada con acciones de los individuos a través de colectivos para realizar acciones que intentan mitigar el efecto de problemas sociales y ambientales (p.e. participación en actividades de limpieza de parques o playas, o en actividades de construcción de viviendas para entregarlas gratuitamente a los más necesitados)‒, y orientada a la justicia ‒relacionada con acciones colectivas orientadas a transformar las condiciones sociales, culturales y económicas que propician la existencia de inequidades entre grupos sociales‒. Distinciones similares, aunque con diferencias significativas de matices, son propuestas por otros autores como Ruitenberg (2015), quien compara la participación ciudadana que tiene un contenido político de otra que no lo tiene; Mejía (sin publicar), quien distingue entre participación social, participación comunitaria y participación política; o Moreno y Mejía (2016), quienes proponen diferentes tipos de participación ciudadana que dependen del modelo de ciudadanía que se adopte: p.e. republicana, democrática deliberativa o democrática radical.
La mayoría de estas conceptualizaciones conciben estos modos de participación como radicalmente diferentes; es decir, como distintos en un nivel de perspectiva. Esto sugeriría que diversas asociaciones ciudadanas orientarían su acción hacia diferentes tipos de participación, según también las posibilidades que permitan diversos contextos.
En esta ponencia reportamos sobre un estudio de caso, desde una experiencia de investigación participante, sobre la participación ciudadana que se vive en el colectivo Mujeres Bici-bles. El estudio se hizo a través de una experiencia de investigación autobiográfica en conjunto con un estudio etnográfico basado en un diario de observación de campo y en entrevistas semiestructuradas a mujeres miembros del colectivo.
El nombre del colectivo en cuestión - Mujeres Bici-bles - representa un juego de palabras entre bicicleta y visible; se trata de un colectivo de mujeres que busca el empoderamiento de género, empezando por la autonomía en la movilidad haciendo uso de la bicicleta como medio de transporte. Inició en la ciudad de Bucaramanga, Colombia, y ya cuenta con varios grupos que han seguido sus pasos en otras ciudades del país y de Latinoamérica. La incorporación de la perspectiva de género en este grupo se plantea como un aspecto que podría ayudar a que la movilidad sea equitativa, accesible y que genere oportunidades para el desarrollo de la ciudad en la cual se hace necesario que aspectos de género sean considerados en el diseño y la planificación de las infraestructuras de movilidad de manera que se motive la inclusión social y el aumento de empoderamiento económico y social de las mujeres.
Con este ideal en mente el colectivo realiza diferentes actividades tanto internas al grupo como abiertas a la ciudadanía, que están asociadas con la promoción de la bici por sus múltiples beneficios para la economía, la salud y el medio ambiente. A diferencia de otros colectivos de bicicletas, la promoción que se realiza en Mujeres Bici-bles es sobre el uso de la bici como medio de transporte, no como recreación ni como deporte. Las actividades que se realizan son muestra de cómo en un mismo colectivo pueden darse diferentes modos de entender y experimentar la participación ciudadana. Por ejemplo, las rodadas en bicicleta, en las cuales el colectivo convoca a la ciudadanía a realizar recorridos en bici por la ciudad con el fin de ir aprendiendo sobre cómo movilizarse en medio del tráfico y la gente en una ciudad que hasta hace pocos meses no se había detenido a pensar en los bici-usuarios. Tal actividad tiene una orientación política, representa un fuerte interés por llamar la atención, el hecho mismo de recorrer la ciudad pese a las señales de “prohibido montar bici” es en sí misma una forma de manifestación y rebeldía. Pese a esto para muchos no es más que una actividad de tipo social donde se puede compartir con otros el interés por las bicicletas.

Otra actividad de gran importancia para el colectivo y de reconocimiento a nivel de la ciudad, es la Escuela “Hazte Bici-ble” en la que se enseña de manera gratuita, a mujeres de diferentes edades que nunca habían tenido la oportunidad se subirse a una bici, cómo manejarla (incluso se les presta la bici a quienes lo requieran). Esta es una actividad que tiene un fuerte componente de participación comunitaria, donde el énfasis está en ayudar a quienes lo requieran e ir abonando el terreno para que más mujeres se unan a esta causa. Curiosamente la Escuela, es un espacio diverso en el que se cruzan diferentes historias y percepciones. Para muchas mujeres resulta cautivador lo que se hace y producto de su experiencia no solo aprenden a montar bici, sino que empiezan a ser parte del colectivo, participando en las demás actividades hasta comprometerse a tal punto que se convierten en mujeres Bici-bles. Para otras por su parte, es una experiencia genial para compartir lo que se sabe, pero no se reconocen como voceras de la causa política que persigue la visión del colectivo.

También se han realizado múltiples manifestaciones y tomas pacíficas sobre algunas vías y señalización anti – bicicletas en la ciudad, con el fin de destacar el desacuerdo con la falta de políticas públicas que atiendan a este sector de la ciudadanía. Tales manifestaciones que retan a las mujeres como ciudadanas de derechos, lleva a algunas a fortalecer su compromiso asumiendo una participación cada vez más política, otras lo asumen como una forma de ayudar y así su participación se orienta más a una percepción comunitaria, y otras lo asumen como una participación más de tipo social.
A los ideales del colectivo se han venido sumando desde el año 2012 los intereses y expectativas de varias mujeres que consideraban el colectivo como una buena oportunidad para hacer algo por la ciudad, o compartir temores y experiencias, o aprender algo, o conocer gente y compartir el gusto por la bicicleta. Son diversas las motivaciones que llevaron a las mujeres a estar en el colectivo e incluso dichas motivaciones fueron cambiando con el tiempo haciendo que algunas dejaran el grupo y otras en cambio, se empezaran a sentir parte, a tener parte y a tomar parte en Mujeres Bici-bles. Al adentrarnos en el análisis sobre cómo funciona el colectivo fuimos reconociendo que la percepción que tiene cada mujer sobre el grupo, lo que significa para ella y lo que quiere que sea, las lleva a participar de diferentes maneras.
El estudio realizado con este grupo nos permitió reconocer que no existe una percepción unánime sobre el colectivo, si no que la percepción de cada quien sobre lo que es el grupo y se espera del mismo, las lleva a participar en consecuencia. Encontramos además cómo es posible que convivan diferentes tipos de participación ciudadana y así mismo diferentes percepciones sobre lo que es el colectivo y justo es ahí donde identificamos cómo la percepción que las personas tengan sobre la comunidad marca su participación. Tales diferencias están aisladas, están interconectadas y hacen que el colectivo funcione desde un piso donde todos pueden aportar a la causa y ser líderes en potencia. Vimos por ejemplo cómo alguien puede llegar a Mujeres Bici-bles pensando en solo salir a rodar por las calles, pero poco a poco, al vivir las demás actividades que se realizan va adquiriendo conocimientos y habilidades que la llevan a participar de otro modo e incluso a modificar su identidad como ciudadana.
Nuestro análisis apunta en la dirección de una complejización de nuestra comprensión de los modos de participación ciudadana, los cuales se pueden concebir en términos de un repertorio del cual disponen los ciudadanos para ser, tener, tomar y hacer parte, en diferentes momentos según las posibilidades contextuales a la vez que según los modos dinámicos de desarrollo de la subjetividad de cada cual.
Además, encontramos que las diferentes combinaciones y formas de relación de estos modos de participación, para diversos individuos dentro de un grupo, no deben ser vistas solamente como formas eclécticas de mezcla, fragmentadas, parciales, sino como modos coherentes en sí mismos de dar sentido a formas de experiencia ricas y complejas, dentro de las realidades tanto individuales de cada cual, como del colectivo.




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* Avila Zárate
Universidad Autónoma de Bucaramanga - UNAB. Bucaramanga, Colombia

* Mejia Delgadillo
Universidad Autónoma de Bucaramanga - UNAB. Bucaramanga, Colombia