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Resumen de ponencia
PARTICIPACIÓN DE MUJERES EN EMPRESAS RECUPERADAS: El caso de la fábrica textil CUPS en la provincia de San Luis, desde la pedagogía popular feminista.

*Luciana Andrea Navarro



En la siguiente ponencia, se presentará el diseño de investigación de la tesis doctoral en curso: Participación de mujeres en empresas recuperadas: El caso de la fábrica textil CUPS en la provincia de San Luis, desde la pedagogía popular feminista.
En San Luis, el fenómeno de las empresas recuperadas fue tardío con respecto a los procesos que se desarrollaron y multiplicaron en el resto del país a partir de diciembre de 2001. No es hasta entrado el año 2012 que la recuperación de empresas comenzó a cobrar visibilidad en la provincia, a partir de la experiencia de al menos cuatro fábricas: la metalúrgica Indiel, la Gráfica San Luis, la alimenticia Masily y la textil CUPS, esta última escenario de estudio de la presente investigación.
En noviembre de 2011, como consecuencia de la falta de pago de sueldos y retenciones descontadas y no aportadas, los obreros y las obreras de la fábrica textil Circus S.A., ubicada en Concarán a 152 km. al nordeste de la capital provincial, comenzaron una huelga.
Frente a la falta de respuestas por parte de la dirección patronal, decidieron ocupar la fábrica para evitar un posible vaciamiento y así mantener su fuente de trabajo. Como cuenta Hidalgo (2015), obrera de la fábrica, durante los meses que se extendió la toma, se tejió una red de solidaridades en el pueblo de Concarán y alrededores hacia los y las trabajadoras. Cabe destacar que esta fábrica textil está asentada en una localidad pequeña, que cuenta con una población de un poco más de 5.000 habitantes, por lo que la pérdida de aproximadamente 62 puestos de trabajo significaba un gran impacto social para dicha localidad.
Luego de atravesar momentos de gran tensión e incertidumbre, los obreros y las obreras decidieron producir sin patrón. Fue entonces cuando conformaron la Cooperativa de Trabajo Compañeros Unidos Para Siempre (CUPS). En ese escenario fue de vital importancia la participación de las mujeres, quienes tuvieron un fuerte protagonismo en el proceso de lucha y organización de dicha fábrica.
En la Argentina, los estudios sobre empresas recuperadas, constituyen un área de conocimiento que ha tenido un cierto grado de desarrollo en el campo de la investigación (Rebón, 2006; Ruggeri, 2012, 2014; Fernández, 2006, 2008; Fajn, 2004; Palomino, 2011; entre otros), pero en San Luis ha sido poco estudiada, solamente se pueden identificar cuatro trabajos (Liceda, 2013; Laconcha, 2014; Laconcha y Churin, 2016; Olguín, 2018), pero ninguno de ellos aborda el protagonismo de la mujer en estas nuevas formas de organización social.
La falta de antecedentes en el tema pone de manifiesto la necesidad de efectuar estudios sobre la problemática de la participación de las mujeres en fábricas recuperadas, convirtiendo a esta área de conocimiento en un territorio imprescindible de ser transitado. Por ello, esta investigación se propone construir un corpus de conocimiento que posibilite comprender la participación de las mujeres de la fábrica textil recuperada CUPS, desde la pedagogía popular feminista, en orden a crear un conjunto de pistas que apunten a fortalecer su protagonismo en empresas recuperadas.
Entre las conceptualizaciones y proposiciones que vertebrarán el proceso de investigación, se encuentran las categorías: Fábrica Recuperada, Participación y Pedagogía Popular Feminista.
Respecto a la primera de ellas, las fábricas recuperadas en la Argentina han generado un conjunto de dinámicas sociales, políticas y económicas de gran complejidad y riqueza, que fueron estudiadas, tal como se señaló anteriormente, desde diferentes perspectivas. La recuperación de empresas, según Rebón (2006: 263), hace referencia a “un conjunto heterogéneo de procesos, en los cuales las empresas en crisis son puestas a producir por sus trabajadores”. Para este autor, la recuperación de fábricas, a partir de la autogestión de sus obreros y obreras, representa una forma de desobediencia al desempleo, ya que se constituye en una estrategia alternativa para el sostenimiento de las fuentes laborales, que a su vez implica la posibilidad de desplegar un proceso de autonomización entre los y las trabajadoras. Esta desobediencia es una respuesta contundente, de los y las obreras, a los procesos de abandono y cierre de empresas por parte de la dirección patronal.
Otro aspecto sustantivo del proceso de investigación es la categoría socio-pedagógica participación, en tanto permite conocer el protagonismo de las mujeres en las empresas recuperadas. En torno a esta categoría existen distintas discusiones y desarrollos teóricos (Montero, 1993; Burin y otros, 1998; Geilfus, 2000; Díaz Bordenave, 2004; Fe y Alegría, 2000; entre otros). Por su parte, Sirvent (1985), una destacada investigadora del campo de la educación, diferenció la participación real de la simbólica. Según la autora, la participación real ocurre cuando los integrantes de una institución o grupo, mediante sus acciones, inciden efectivamente en todos los procesos de la vida institucional y en las decisiones. Esto supone, por un lado, ejercer una influencia real en la toma de decisiones acerca de la política general de la institución y la determinación de metas, estrategias y alternativas de acción; en la implementación de las decisiones; y en la evaluación permanente del funcionamiento institucional. De esta manera, implica un cambio no sólo en quiénes deciden, sino en qué se decide y a quiénes se beneficia; en otras palabras, una modificación en la estructura del poder.
La noción de participación real presupone la existencia, constitución o fortalecimiento de grupos organizados en función de sus intereses, como así también la constitución y construcción de un sujeto político hacedor de su historia. A la vez que desencadena un proceso de crecimiento de los grupos sociales en su capacidad de recuperar una memoria colectiva fragmentada, identificar sus intereses y necesidades y demandar socialmente frente a los poderes públicos.
Teniendo en cuenta estas contribuciones, en este trabajo se adopta la noción de participación real porque ayuda a pensar el protagonismo de los trabajadores y las trabajadoras en las nuevas formas de organización social como son las fábricas recuperadas. Ahora bien, pensar la participación de las mujeres en las organizaciones sociales implica también, problematizar el lugar de la mujer en términos políticos de relaciones de poder desiguales. Por lo tanto, supone cuestionar el patriarcado, entendido como una estructura social y política androcéntrica, que genera una organización social jerarquizada y desigual con base en la diferencia de género. Dicha problematización posibilitará comprender las relaciones de opresión, el silenciamiento y la invisibilización a la que históricamente han estado sometidas las mujeres.
Aquí entra en juego la tercer categoría: Pedagogía Popular Feminista. En América Latina, a partir de finales de la década del ‘80, la educación popular incluye la perspectiva feminista, como condición básica para lograr la realización plena de los procesos emancipatorios de las mujeres. Esta perspectiva valoriza las diferencias de género, recuperando la singularidad de las historias de las mujeres, sus saberes y experiencias; haciéndolas visibles como sujetos de la historia y posibilitando el diálogo de saberes que retoma el cuerpo y las acciones cotidianas, como escenarios prioritarios de revisión y análisis. En el país, Pañuelos en Rebeldía, una organización de educación popular, siguiendo esta línea de trabajo, acuña la expresión Pedagogía Popular Feminista para referirse a los vínculos que se producen entre la educación popular y el feminismo.
La pedagogía popular feminista está basada, por un lado, en la experiencia latinoamericana de la educación popular, recuperando las definiciones que la proponen como pedagogía de los oprimidos y las oprimidas, y no para los oprimidos y las oprimidas. Esto implica entenderla como una creación popular en los procesos emancipatorios, es decir, afirmar el protagonismo de los sujetos populares, dejando de lado aquellas perspectivas que los colocan como objeto de acciones educativas.
Por el otro, en la experiencia de los feminismos populares. Se trata de feminismos con raíces en el continente que coinciden en la necesidad de no jerarquizar las distintas opresiones y clasificarlas en luchas principales y secundarias. Para los feminismos populares, en el sistema capitalista patriarcal y colonial, las distintas formas de dominación y disciplinamiento, tanto de los cuerpos, los territorios, las comunidades como la naturaleza, se refuerzan entre sí; por lo que cada logro desde una perspectiva emancipatoria erosiona los pilares del sistema, contribuyendo a la creación de subjetividades autónomas con capacidad de imaginar y crear un mundo diferente.
Teniendo en cuenta estos desarrollos, la educación popular feminista puede ser entendida como una pedagogía de los oprimidos y las oprimidas de diversas maneras por la cultura capitalista, patriarcal, racista, homofóbica e imperialista; frente a un contexto de diversas opresiones, se despliegan múltiples resistencias. La educación popular feminista no es un marco teórico acabado, sino más bien en proceso de construcción y permanente crítica. Pese a ello, es una herramienta valiosa que aporta elementos que ayudan a pensar el tema objeto de estudio.
Por último, cabe aclarar que para el abordaje del objeto de estudio, se adoptará un enfoque cualitativo en tanto permite comprender la complejidad del proceso de lucha y organización que protagonizaron los obreros y las obreras de la fábrica recuperada CUPS, prestando especial atención a la participación de las mujeres.




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* Navarro
Departamento de Educación y Formación Docente. Facultad de Ciencias Humanas. Universidad Nacional de San Luis - DEyFD/UNSL. San Luis, Argentina