Print Friendly and PDF



Resumen de ponencia
Política científico-tecnológica para la inclusión social en la agricultura en Argentina (2011-2016)

*Ana María Costa
*Rocio Ceverio



Desde mediados de la década de 2000 en Argentina, las iniciativas de revalorización e institucionalización de la Agricultura Familiar (AF) movilizaron recursos tanto materiales como simbólicos que se tradujeron en la creación, jerarquización y cambios socio-organizativos y de gestión en las instituciones públicas de Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI), la creación y/o adecuación de instrumentos de financiamiento y la formación de recursos humanos en aspectos organizacionales, técnicos y comerciales, entre otras acciones.
En el año 2008, el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva (MINCyT) creó el Programa Consejo de la Demanda de Actores Sociales (PROCODAS) para responder a las demandas científico-tecnológicas de los emprendimientos productivos de las organizaciones de la economía social y solidaria promovidas por el Ministerio de Desarrollo Social.
El objetivo de esta ponencia es reflexionar acerca de las políticas públicas de CTI para la pequeña agricultura familiar (PAF) en Argentina, en el período 2011/2016, focalizando en las estrategias y acciones del PROCODAS.
A tal fin, se analiza el diseño e implementación del programa en términos de trayectoria y sistematizan las demandas de la PAF en base a la revisión y análisis de la información disponible en la página web del MINCyT, correspondiente a las convocatorias 2011 a 2016.
En la trayectoria del PROCODAS se distinguen tres etapas: desde el año 2008 al 2010, desde el año 2011 al 2012 y de 2013 en adelante. Durante los dos primeros años de vigencia, el programa funcionó con la conformación de mesas de gestión a fin de relevar demandas sociales que articulaba y canalizaba a través del Ministerio de Desarrollo Social. Hacia el año 2011, el equipo del PROCODAS comenzó a contar con presupuesto del Tesoro Nacional para cofinanciar proyectos a través de los instrumentos disponibles en el MINCyT y creó los Proyectos de Tecnologías Sociales.
Desde su puesta en marcha en el año 2011, en el área de PAF, el PROCODAS ha financiado un total de 56 proyectos por un monto total aproximado de 2,5 millones de pesos corrientes, cifra que arroja un promedio de poco más de 44.000 pesos en moneda corriente. Los fondos asignados a financiamiento PROCODAS, en el período analizado, se sextuplicaron, pasando de $500.000 en la primera convocatoria 2011, a casi 4.000.000 en 2016.
Del total de proyectos aprobados durante el período, el 80% requiere financiamiento para realizar procesos de capacitación, mecanización (acceso a la maquinaria y herramientas) e implementar estrategias de agregado de valor a la producción primaria. En cuanto a las actividades productivas que involucran, carnes (14%), producciones alternativas -o comercialmente no tradicionales- (13%) y horticultura alcanzan el 37% sobre el total de las demandas. Les siguen en orden de importancia agregado de valor, agroecología, producción de forrajes, lácteos, fertilizantes, semillas y la resolución de problemáticas relacionadas con el acceso al agua, tanto para consumo como para riego.
Respecto a la implementación y funcionamiento, el PROCODAS se caracteriza por mantener estrechas relaciones con los usuarios, tanto para la identificación y relevamiento de las demandas de CTI, como para la adecuación de los instrumentos y las estrategias de intervención.
Dado que en un primer momento el PROCODAS se plantea como un instrumento para cofinanciar proyectos que dieran respuesta a demandas tecnológicas específicas, sociales o productivas de los emprendimientos de la economía social y solidaria de los programas de promoción del empleo del Ministerio de Desarrollo Social, es condición que los mismos fomenten procesos endógenos con respaldo y participación locales, en la que se destaque la participación de múltiples actores sociales y, al menos, una institución del sistema científico tecnológico nacional.
Si bien hasta ahora, en todas las convocatorias se han presentado proyectos donde participan escuelas, municipios y universidades, desde el año 2013 se destaca el aumento en la participación de productores y cooperativas. Este cambio en la composición de las solicitudes denota, por un lado, la capacidad de autogestión de las instituciones y por otro un posicionamiento del PROCODAS como fuente de financiamiento válida para la PAF.
En cuanto al diseño y las estrategias de intervención implementadas, el Programa plantea la relación tecnologías e inclusión en términos de desarrollo social exigiendo, por un lado, la articulación de alianzas intra, inter y transinstitucionales en las principales dependencias estatales de alcance local, nacional y regional relacionadas a la actividad y por otro, la promoción y creación de redes e integración mediante procesos de organización social como condición para el desarrollo de la PAF. En el nivel de los usuarios, esto se operacionaliza impulsando procesos asociativos mediante instrumentos de distinto alcance y estabilidad.
Los criterios de evaluación se adecúan al desarrollo de Tecnologías de
Inclusión Social (TDIS) marcando un claro cambio en estos procesos, que tiende a subsanar las limitaciones de los sistemas tradicionales, planteando como requisito explícito e ineludible la asociatividad entre instituciones de la sociedad civil y del complejo CyT. Otro elemento distintivo del PROCODAS es que, en el proceso de construcción del banco de evaluadores, el programa prioriza tanto la participación de académicos y especialistas como la de integrantes de movimientos sociales, ONG y referentes de la sociedad civil.
Un aspecto central de los proyectos financiados por este programa es la relación con el medio social en el que se desarrollan, cuestión que plantea desafíos en cuanto a la evaluación de los mismos. La evaluación y el seguimiento efectivo de procesos de articulación y organización social requieren presencia en terreno de evaluadores y técnicos, prácticas no siempre habituales, ya que en la mayoría de los casos se trabaja con un sistema de informes. En ese sentido, un elemento novedoso que aportó el proceso de evaluación desarrollado por el PROCODAS fue la implementación de espacios de intercambio entre los responsables de proyectos del programa, donde se generaron dinámicas de aprendizaje, no sólo para quienes participaron de los proyectos sino también para quienes llevan adelante las convocatorias. Estos procedimientos de evaluación impulsados por el PROCODAS requieren un trabajo intensivo de capacitación y acompañamiento de los evaluadores para modificar las prácticas tradicionales.
Del análisis se desprende que, aunque continúan siendo marginales, los cambios contribuyeron al aumento de recursos orientados al desarrollo inclusivo de la PAF, la promoción y creación de redes e integración y organización social, la articulación de alianzas intra, inter y transinstitucionales de alcance local, nacional y regional, así como a la generación de procesos de implementación y dinámicas de aprendizajes. Durante el período, la tendencia a la resolución de demandas puntuales conspira contra la implementación de soluciones estratégicas e integrales y la sostenibilidad y continuidad de las políticas de CTI en el tiempo.
En síntesis, en la última década se produjeron cambios institucionales y organizacionales destinados a promover las TDIS para la PAF, no obstante, en términos relativos, tanto los recursos como los instrumentos orientados al desarrollo de tecnologías para el desarrollo inclusivo continúan siendo exiguos.




......................

* Costa
Facultad de Ciencias Agrarias, Universidad Nacional de Mar del Plata - FCA UNMdP. Mar del Plata, Argentina

* Ceverio
Facultad de Ciencias Agrarias, Universidad Nacional de Mar del Plata - FCA UNMdP. Mar del Plata, Argentina