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Resumen de ponencia
Restricciones político-administrativas a la migración regional: Análisis comparativo sobre las políticas de extranjería de los gobiernos argentino y chileno

*Nicole Orlen Arriagada Andrade



Abstract: En un contexto de crisis global -económica, laboral, socioambiental, energética y política- y de restricciones políticas al interior de los Estados-nación, se reconoce un giro conservador en Latinoamérica con el ascenso de gobiernos opositores a las pasadas administraciones progresistas de la región. Este panorama reestructura el carácter del Estado, con consecuencias directas para la ciudadanía como categoría. A su vez, los flujos migratorios intrarregionales han aumentado significativamente, provocando acciones reaccionarias por parte de los nuevos gobiernos de derecha. En este artículo, se propone analizar las iniciativas, prácticas y discursos de las nuevas administraciones de Mauricio Macri (2015 - 2019) y Sebastián Piñera (2018 - 2022) vinculado a la gestión de las migraciones, a través del análisis de contenido de sus reglamentos y ordenanzas emitidos durante sus períodos y complementado por el manejo de los medios de comunicación nacionales. Por último, se agrega un apartado sobre las principales críticas de los movimientos de migrantes y pro-migrantes alrededor de las acciones gubernamentales.

La llegada de Donald Trump al gobierno estadounidense mientras se consolidaba la salida del Reino Unido de la Unión Europea (Brexit) marcan un nuevo revés para aquellos optimistas de un mundo globalizado e interdependiente propiciado por los flujos de capital y los avances en las tecnologías de la información, la comunicación y el transporte. Uno de los primeros hitos que evidenciaron las contradicciones del liberalismo a escala global fueron los acontecimientos del 9/11. La vulneración del territorio de la potencia global más poderosa en términos militares y económicos radicalizó la política transfronteriza de Estados Unidos y aumentó su gasto fiscal en fuerza militar, no sólo para financiar guerras e invadir otros países soberanos, sino también para complejizar los niveles de control y seguridad de sus fronteras nacionales, especialmente en la zona sur contra mexicanos y latinoamericanos.

La acción militarizada como modus operandi de las potencias mundiales para resolver los conflictos diplomáticos no es nuevo, mucho menos su fomento por la vía propagandística. En particular, la invasión militar contra Iraq fue acompañada por el discurso de la “Lucha Contra el Terrorismo” liderada por George W. Bush -demostrando el fuerte realismo político y geopolítico de su gestión- e impulsado mediáticamente hacia todo el mundo. En este sentido, es importante señalar que el modo en que las autoridades de los Estados y su relación con los grupos dominantes gobiernan y administran lo público, buscan, la mayor parte de las veces, la legitimación de sus acciones a través de una disputa de sentidos e imaginarios locales y globales, casi siempre en relación al espacio, donde la geopolítica juega un rol fundamental, porque las representaciones geográficas -como aquellas que distinguen occidente de oriente- ayudan, de alguna manera, a las personas a comprender el mundo, distinguiendo aliados de enemigos o potenciales amenazas.

Ahora bien, a partir de los nuevos acontecimientos globales, el conflicto geopolítico en Oriente Próximo y particularmente en Siria, la magnitud de la crisis de refugiados en el Mediterráneo, además de la aparición del Estado Islámico y su supuesta extensión celular, o por su parte, el aumento del flujo intrarregional en Latinoamérica y el Caribe por motivos políticos y económicos; la trata de personas y el narcotráfico transnacional, reconfiguran un escenario político global donde Estados Unidos no parece ser el único en tener la necesidad de instalar nuevos discursos sobre la importancia del control y la seguridad. La Unión Europea, ampliamente afectada por distintos flujos migratorios, pero también América Latina, que se encuentra afectada en sus límites fronterizos por el tráfico de personas, armas y drogas, comienzan no sólo a reforzar sus fronteras, sino que han construido y validado junto con ello, discursos discriminadores, racistas y xenófobos, que son reproducidos con fuerza desde las instancias de representación y poder.

Las políticas de seguridad interior de los Estados y sus discursos legitimadores tienen relación con la contingencia geopolítica y sus representaciones del mundo, lo que se vincula a su vez, a nivel social interno, con el renovado reforzamiento de las identidades nacionales, base simbólica que se convierte en necesaria ante búsqueda de la defensa del territorio, el control de las fronteras y la eventual ocupación de otro espacio territorial. Discursos e identidad auxilian también ante las dificultades económicas y sus consecuentes desequilibrios sociales generados por la agenda neoliberal a nivel global, que obliga a los gobiernos nacionales a tomar decisiones políticas al interior de sus límites fronterizos. En relación al proceso de migración que experimentan algunos países, sus decisiones político-administrativas se encuentran atravesadas por la contingencia macro y microeconómica, escenario en los que actúa el pragmatismo de sus circunstancias.
En este contexto se evidencia un nuevo giro a la derecha con la proliferación mundial y regional de nuevos actores y alianzas políticas que utilizan recursos discursivos de persecución y enjuiciamiento hacia la diferencia. Desde esta perspectiva, la figura del presidente Trump es un ejemplo de ello, pero el posicionamiento restrictivo o directamente prohibitivo hacia la migración internacional es una constante que comparten diversos mandatarios del mundo. A pesar de que la comunidad internacional observa con asombro cómo se encierran niños en jaulas para separarlos de sus padres en Estados Unidos, la discriminación hacia latinos, árabes y afrodescendientes como la islamofobia y el orientalismo en general, son actitudes de amplios sectores conservadores de la clase política internacional.

En base a este diagnóstico, la siguiente propuesta de investigación plantea que Latinoamérica no se encuentra ajena al manifiesto giro reaccionario global. El arribo de varios mandatarios en la región, críticos de los gobiernos progresistas, además de la adopción de nuevos conceptos, tal como el de “nuevas amenazas”, posibilita que la migración sea identificada con la delincuencia y el narcotráfico y su lucha a través del mayor control fronterizo, policial y militar, permitiendo caracterizar un proceso complejo de reconfiguración del escenario político regional que tiene como principales afectados a los sectores históricamente excluidos y marginados, como aquellos refugiados que, por problemas de inestabilidad política y económica, se ven obligados a abandonar sus lugares de origen, muchas veces sin destino determinado.
Según lo anunciado anteriormente, se propone en términos metodológicos un estudio comparado que contemple un abordaje metodológico cualitativo compuesto por tres etapas de análisis diferentes. En primer lugar, se realiza un análisis de contenido documental sobre los principales reglamentos administrativos (proyectos de ley, decretos, instructivos presidenciales, minutas, circulares, etc.) emitidos por el Poder Ejecutivo durante los períodos contemplados en Argentina y Chile en torno a la migración. Luego, se contempla la realización de un análisis crítico de los discursos emitidos a través de los medios de comunicación masiva (televisión, periódicos y radio), de parte del periodismo, como de parte de funcionarios públicos y sujetos político-sociales relevantes, tanto en campaña como durante los momentos de promulgación de los documentos, referido a los diagnósticos y percepciones a las que apelan en cada uno de los dos países, revisando y analizando su contenido. Por último, y por el lado de las fuentes primarias de información, se llevarán a cabo una serie de entrevistas semi-estructuradas con los principales movimientos sociales de migrantes y pro-migrantes en Argentina y Chile, para recopilar sus opiniones, percepciones y críticas ante las nuevas normativas propuestas en ambos gobiernos.

Para el caso chileno, se analizarán los siguientes documentos (a) el nuevo proyecto de Ley de Migración propuesto por el gobierno de Sebastián Piñera; (b) el instructivo presidencial, emitido el día 09 de abril de 2018 y su agenda; (c) y las bases normativas del Proceso Extraordinario de Regularización 2018. En términos del discurso mediático se contemplarán los siguientes medios de comunicación: (a) Televisión Nacional de Chile -en sus múltiples plataformas-, Mega y Canal 13; (b) Radios Cooperativa y Radio Bío-Bío; (c) además de los periódicos El Mercurio y La Tercera, como los principales medios del país. Por último, los movimientos representativos de la sociedad civil organizada, se contemplan agrupaciones de migrantes como: (a) el Movimiento de Acción Migratoria MAM (b) la Coordinadora Nacional de Migrantes, además de asociaciones pro-migrantes como (a) el Servicio Jesuita Migrante SJM y (c) el “Colectivo Sin Fronteras” Chile.

Por su parte, para el caso argentino, se procederá a analizar los siguientes documentos: (a) el Decreto de Necesidad y Urgencia 70/2017 que modifica la Ley 25.871; (b) el Decreto 68/2017 que establece la creación de una Comisión Nacional de Fronteras. Los medios que se prevé examinar son aquellos más cercanos al oficialismo durante lo que va del gobierno del presidente Mauricio Macri y otros que presenten información y muestren nociones a destacar en torno al tema inmigratorio, entre ellos: (a) Canal 13 y TN Noticias; (b) Canal América; (c) Radio Mitre; (d) periódicos como Clarín, La Nación; (e) plataformas informativas digitales como Infobae, Página12, Perfil, El Cronista, La Nación. Finalmente, los movimientos que representan a los inmigrantes dentro de la sociedad civil organizada son: (a) Red de migrantes y refugiados; (b) Bloque de Trabajadorxs Migrantes; (c) AMUMRA (Asociación de mujeres migrantes y refugiadas de la República Argentina).




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* Arriagada Andrade
Fundación CREA CREA. Santiago, Chile