Resumen de ponencia
Estrategias para un abordaje integral de la salud. Un camino hacia la política pública.
Instituto de Investigaciones Geohistóricas - Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas/ Universidad Nacional del Nordeste - IIGHI-CONICET/UNNE (Argentina)
*Gabriela Soledad Gauto
*Maria Del Carmen Rojas
*Moises Francisco Fermin Berardo Manero
En el mundo y a nivel de la Región de las Américas, como a nivel de cada nación y pueblo que constituyen estos territorios, la salud de las poblaciones debería ser una de las principales preocupaciones a abordar por las políticas públicas. Sobre todo, si comprendemos a la salud como un proceso continuo en el que las personas, familias y comunidades, se hallan en una búsqueda constante de adaptación y/o superación de las condiciones físicas y sociales que constituyen el hábitat. En este marco y con la voluntad de contribuir al análisis y abordaje de las distintas problemáticas en salud se constituyó la línea de investigación Vulnerabilidad, Salud Ambiental y Gestión Local Integral del Riesgo con sede en el IIGHI-CONICET/UNNE, de la que se desprenden tres sub-líneas: la línea Sistemas de Información en Salud Ambiental (SISA), la línea Resiliencia y la línea Agua Segura. A nivel de la Región de las Américas, éstas forman parte de la línea de investigación Hábitat Saludable: Riesgo, Vivienda, Ambiente y Salud (HABSALUD-RVAS) de la Red Interamericana de Hábitat Saludable (RED HABSALUD), avalada por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización de Naciones Unidas/HABITAT (ONU/HABITAT). Cada una de las sub-líneas mencionadas son concebidas estrategias para generar información certera y oportuna, a través de un proceso de co-construcción de conocimiento con todos los actores involucrados, que pueda ser utilizada en la toma de decisiones de los gobiernos locales. En este sentido, se propone continuar trabajando en el desarrollo de en un Sistema de Información en Salud Ambiental (SISA) que pueda generar dato, información, conocimiento y comunicación para la acción (DICCA), desde una concepción que considera la dinámica y los vínculos entre cada elemento, es decir, los procesos. Asimismo, profundizar en la compresión de la resiliencia, entendida ésta como la capacidad de las personas, familias y comunidades para enfrentar y/o superar las adversidades presentes en su vida, del que forma parte el hábitat. Por esto se propone seguir avanzando en una propuesta teórica y metodológica para conocer de manera más certera las dimensiones y categorías útiles para comprender estos procesos, a partir de profundizar en la técnica relato de vida al incluir los enfoques de vida cotidiana, subjetividad, intersubjetividad, sentido, y reflexividad. Del mismo modo se trabaja en el enfoque de agua segura bajo la conceptualización de qué es un agua apta para consumo humano, de buena calidad y que no genera enfermedades. La misma es estudiada a partir de seis elementos: calidad, cantidad, cobertura, costo, continuidad y cultura hídrica. Esta última le da sustento a cada uno de los demás elementos enunciados y constituye el eje fundamental para alcanzarla. En cada una de las sub-líneas se está avanzando en la producción de conocimientos y metodologías para aportar al desarrollo de nuevas formas de investigación, desarrollo e innovación (I+D+i). Ahora bien, se considera que los avances logrados en cada uno de estos campos sólo podrían ser utilizados por los gobiernos si se articulan los tres elementos mencionados por Carlos Matus: el proyecto político, la estrategia política y la capacidad de gestión. El proyecto político entendido como emancipador enmarcado en una comprensión clara del papel de la ciudad y sus distintos sectores frente al proyecto que ha impuesto a la ciudad el modelo de acumulación acelerada, y en una formulación dinámica para la construcción de sustentabilidad y modos de vida saludables centrados en la plena vigencia del derecho a la salud, como fines estratégicos de la colectividad. La estrategia política debe incluir un análisis realista de la estructura de poder urbana, e ideas para manejar el proyecto y el grado de consenso o disenso que lo empuja u obstaculiza. La capacidad de gestión se refiere al acervo de técnicas, destrezas y habilidades indispensables según la naturaleza del programa de acción. Es necesario y urgente, que el pensamiento que guíe nuestro accionar como científicos sociales, sea cada vez más crítico y reflexivo, que permita integrar la totalidad de las dimensiones que hacen a la salud de nuestras poblaciones y a lo político de nuestros gobiernos. En este sentido, una visión que integre al análisis de la realidad las complejidades existentes, con sus propias contradicciones, podrá guiarnos hacia el diseño de políticas públicas que favorezcan la construcción de una sociedad más equitativa, más justa, más sustentable, más solidaria y más saludable.-