En la actualidad existe un consenso generalizado acerca de que las transformaciones sufridas por la agricultura en las últimas décadas, han originado un importante proceso de reestructuración en el sector. La magnitud de estos cambios hace pensar que se trata de procesos de gran profundidad que afectan distintos aspectos de los sistemas agroalimentarios y a la circulación del capital transnacional, así como a la organización productiva, social y económica de la agricultura en distintos países. Estos procesos, confieren a la agricultura una mayor flexibilidad por parte de las empresas, para adaptarse a las nuevas demandas de productos de calidad, volatilidad de los mercados y las nuevas reglas de la competencia.
En la Argentina, la reestructuración agrícola se expresan claramente en producciones extra-pampeanas (limón, manzana, vid) y en producciones pampeanas tradicionales bajo una nueva modalidad de agronegocio (cereales, soja, ganadería). En el sudeste bonaerense, puede evidenciarse este proceso en cultivos intensivos no convencionales o de reciente expansión (frutillas, kiwi), o en cultivos intensivos tradicionales como la producción de papa.
El objetivo de este trabajo es analizar las transformaciones productivas y laborales en estas dos producciones del sudeste bonaerense, dado su relevancia en términos de volumen de producción, intensificación tecnológica y sus implicancias en la organización del trabajo. El trabajo se centra en dos partidos de la provincia de Buenos Aires: General Pueyrredón donde se concentra el crecimiento de la producción de frutilla en los últimos años y General Alvarado representativo de la región papera tradicional del sudeste bonaerense.
Los casos analizados muestran los cambios que están experimentando estas producciones y sus implicancias en los mercados de trabajo rural, asociados a aspectos cualitativos en la composición de la mano de obra, vinculadas a la feminización y al origen periurbano de los trabajadores, para el caso de la frutilla. Para el caso de la producción de papa, se observan cambios cuantitativos en la demanda laboral asociados a la cosecha mecánica; el surgimiento nuevas demandas de calificaciones y competencias laborales; y la externalización de tareas. En ambos casos, la flexibilización laboral subyace como estrategia empresarial de adaptación para enfrentar las nuevas exigencias del mercado.
Los territorios se incorporan al lógica espacial que impone la flexibilización desdibujando los límites entre los mercados urbanos y rurales, tanto desde el punto de vista de los sujetos (trabajadores, empleadores e intermediarios) como desde los lugares donde se concretan las relaciones laborales (urbanos, periurbanos, territorios de la nueva ruralidad).
Trabajo y trabajadores en producciones intensivas del sudeste bonaerense
El trabajo en el cultivo de papa
La producción de papa se localiza en distintas zonas del país, siendo el sudeste de la provincia de Buenos Aires la más importante, con aproximadamente más del 50% de la producción. La integran los partidos de Balcarce, Tandil, Gral. Alvarado, Gral. Pueyrredón, Necochea, Mar Chiquita y Lobería.
En esta región se concentra una producción diversificada con destino al mercado de consumo en fresco, industria y semilla certificada. Concentra el 70% de la producción de papa con destino industrial (Mateos y Capezio, 2001). Producto de un importante cambio productivo y tecnológico los rendimientos por hectárea se incrementaron en un 80%, convirtiendo al sudeste bonaerense en la principal zona de producción de papa del país. (Mosciaro, 2009).
El mercado de trabajo en papa se caracteriza por la presencia de trabajadores permanentes y temporarios, en los que predominan distintas formas de precariedad laboral. El reclutamiento de trabajadores transitorios se lleva a cabo con contratistas de mano de obra fundamentalmente para las tareas de cosecha y riego. Un número reducido de grandes empresas, articuladas con la agroindustria han avanzado en la adopción de tecnologías de precisión y en la adopción eventual de servicios especializados, (reclutamiento, asesoramiento y capacitación de operarios, instalación de sistemas de monitoreo satelital, manejo y procesamiento de información, conducción, control y puesta de funcionamiento de equipos), registrando distintas modalidades de formalización del empleo.
El trabajo manual es un atributo de los trabajadores temporarios, predominante en términos cuantitativos en las fases de cosecha, riego, y corte de semilla. En la cosecha el trabajo transitorio se compone de trabajadores migrantes de Santiago del Estero y Corrientes, muchos se han asentado en la zona conformando un mercado de trabajo regional, que combina en algunas partes del año, trabajo agrícola (tareas de corte, siembra o riego) con trabajo urbano. La contratación eventual (por unos días o semanas) se presenta como un rasgo del trabajo temporario, profundizando las condiciones de precariedad.
Las mujeres en el cultivo de frutilla
El cinturón frutihortícola abarca una amplia franja del borde rural y periurbano, que rodea de manera discontinua a la ciudad de Mar del Plata. Representa la segunda actividad económica dentro del sector primario local después de la pesca, siendo el segundo en importancia a nivel país (Atucha, et. al., 2012). Su evolución remite procesos de intensificación hortícola (cultivos bajo cubierta) y la incorporación de cultivos no tradicionales de frutas finas (frutilla, cereza, arándano) y kiwi. El componente expansivo subraya impactos significativos en la estructura social agraria, relaciones laborales y reconversión productiva(Di Bona, 2018).
La frutilla y el Kiwi adquieren reconocimiento nacional por su alta calidad, (en fresco) y en los mercados de exportación (elaborados congelados). La frutilla congelada representa el 50% de la producción local (Adlercreutz, 2007). La dinámica sectorial se apoya articulación agroindustrial, el incremento de productividad y valor debido a mejoras genéticas y altos precios en dólares del producto congelado (Di Bona, 2018).
En este escenario y bajo distintas modalidades, aparece el trabajo asalariado femenino. El fenómeno adquiere visibilidad en el contexto de crisis económica y desempleo que atravesó el aglomerado urbano de Mar del Plata y está fuertemente ligado a nuevos requerimientos de la demanda de empleo en la fruticultura (Di Bona, 2018).
Es revelador el origen periurbano y la poca o nula experiencia laboral en la agricultura de las trabajadoras. Los ciclos de ocupación anual incluyen inserciones discontinuas en los campos, empaques y en la industria pesquera local. Todas, tareas eventuales que requieren ritmo de trabajo intenso y la atribución de habilidades manuales que aportan a la presentación de los productos. En términos de salarios se trata de empleos de baja remuneración y jerarquía laboral.
Los procesos de formalización del empleo comienzan a evidenciarse especialmente en empresas que incorporan normas o procesos de certificación de calidad. El delgado segmento de empleo femenino registrado da cuenta de situaciones de diversa irregularidad. Persisten dispositivos de disciplinamiento laboral tradicionales que neutralizan los reclamos y acuerdos poco transparentes en las remuneraciones (al margen de Convenios Colectivos de Trabajo). La fragmentación jurídica afecta especialmente a las trabajadoras de los empaques.
Conclusiones
La flexibilización laboral responde a procesos de reestructuración agraria consolidadas en ambas producciones. Se constata la convivencia de una agricultura moderna que se orienta a la exportación y que incorpora procesos de calidad y condiciones de precariedad que se sostienen con las prácticas más tradicionales y antiguas de explotación laboral.
La mirada territorial amplía las explicaciones sectoriales sobre la constitución de los mercados de trabajo rural (mecanismos de flexibilización y fragmentación).y revelan la emergencia de un circuito de trabajo que se va configurando entorno a la combinación o no de distintas actividades agrarias y extra-agrarias, a diferentes escalas espaciales.
Bibiografía
Adlercreutz , E. 2007. El Cultivo de Frutilla. Revista Visión Rural, Año XIV, Nº. 69, 57 p.
Atucha, A.J; Errazti, E; Laczze, V; Labrunée, M.E.; López, T. y Volpato, G. (2012) “La estructura productiva del Partido de Gral. Pueyrredón”, FACES, Año 18, N° 38-39, pp. 57-81.
Dibona, Analía (2018): Trabajo asalariado femenino en el espacio frutihortícola del partido de General Pueyrredón. Tesis de Maestría PLIDER (Programa de Postgrado en Ciencias Agrarias). UNMDP-UNS-UNLP.
Gorenstein, Silvia y Gutman, Graciela (2003): "Territorio y Sistemas Agroalimentarios. Enfoques Conceptuales, Dinámicas Recientes en Argentina", en Desarrollo Económico, vol. 42, Nº 168, Buenos Aires, IDES, pp. 563-587.
Lara Flores, Sara (1998): Nuevas experiencias productivas y nuevas formas de organización flexible del trabajo en la agricultura mexicana. México. Juan Pablo editor.
López, Marcela (2004): Reestructuración de la agricultura y del trabajo. La producción de papa en el Sudeste Bonaerense. Tesis de Maestría. FLACSO. Buenos Aires.
Neiman, Guillermo y Germán Quaranta (2000): "Reestructuración de la producción y flexibilidad funcional del trabajo agrícola en la Argentina". En: Revista Latinoamericana de Estudios del Trabajo. Año 6 Nro. 12. ALAST. Asociación Latinoamericana de sociología del Trabajo. Buenos Aires.
Mateos, M. y Capezio, S. (2001) “Impacto de la Cadenas Multinacionales de Comidas Rápidas en el Subsistema Papa”. Revista Latinoamericana de la Papa, Vol. 1, pag. 80-94
Mosciaro, Mirna (2009). Caracterización de la producción y comercialización de papa en la Argentina. Área de Economía y Sociología Rural INTA Balcarce.