Objetivo
Por medio de este trabajo se busca comprender la actuación de la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR) durante su periodo efectivo de funcionamiento. Pero, sobre todo, intentar entender, colocando a la institución como enfoque principal, como ocurre el proceso de integración regional en Sudamérica, identificando elementos favorables, factores condicionantes/limitantes y obstáculos al mismo. Con eso, se espera profundizar aún más los estudios acerca de la integración regional en el subcontinente y en Latinoamérica y, siendo permitido por los resultados encontrados durante la investigación, proponer alternativas para fortalecer los mecanismo institucionales de integración.
Para tal: 1) se presentará el contexto político-histórico del inicio del siglo XXI que permitió impulsar la idea de una institución de integración regional para Sudamérica; 2) se expondrá las principales iniciativas y acciones de la UNASUR desde el comienzo de su funcionamiento hasta la suspensión de sus iniciativas y acciones en 2018 y explicar cómo esa actuación contribuyó para ampliar el abanico de entendimiento acerca del proceso de integración regional en el subcontinente; 3) se apuntará como la conjugación de factores – político-ideológicos, económicos, sociales, culturales, entre otros -, circunstancia inicialmente favorable para el buen funcionamiento de la institución, fue también la causa primordial para el gradual debilitamiento del organismo.
Complementando esa explicación, se defenderá la hipótesis de que el tratado constitutivo del organismo posee un carácter paradójico: al mismo tiempo en que plasma en sus artículos el esfuerzo de someter el proceso decisorio al consenso entre países; el tratado sirve como amarra interna a la propia UNASUR, bloqueando, muchas veces, la tomada de acciones defendidas por una mayoría.
Justificativa de la Propuesta
Defendiendo el fortalecimiento de la cooperación y de la integración entre los países de América del Sur, por medio de iniciativas político-sociales – posición que rompe con la tendencia anterior de desarrollo por vías del libre comercio -, la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR) se irguió como una institución innovadora en la región. Tomando como referencia otros organismos que poseían propuestas similares a la de integrar a los países del subcontinente, pero carecían de alcance suficiente – Mercosur y Comunidad Andina para citar algunos de los ejemplos más contemporáneos - , el nuevo arreglo institucional representaba el compromiso más serio asumido hasta el momento en el período que pasó a ser llamado de “postneoliberal” por algunos estudioso del regionalismo latinoamericano.
No obstante, una vez superada la primera quincena del siglo XXI, la configuración reinante del escenario político de la región, con la mayoría de los gobiernos nacionales orientados hacia posiciones de izquierda en el espectro ideológico, comenzó a sufrir alteraciones. El desaliño ideológico progresivo entre los gobiernos de Sudamérica reverberó en los mecanismos de funcionamiento de la institución, principalmente en sus consejos sectoriales. Una vez que el consenso entre países – regla para la tomada de decisiones – dejó de prevalecer, la capacidad de respuesta de la institución ante los problemas que asolaban y aún asolan a la región se vio comprometida. Entender las circunstancias vigentes en el periodo de creación de la UNASUR se transforma en un componente necesario para obtener un mayor entendimiento del fenómeno del “giro a la izquierda” en el subcontinente y su efecto en el escenario regional en los últimos años.
Entender el proyecto de integración regional sudamericana de UNASUR es de gran importancia, una vez que, además de presentar una propuesta novedosa que desafiaba la imagen presentada por los estudios tradicionales de integración regional en Latinoamérica y, más específicamente en Sudamérica – arreglos facilitadores del libre comercio -; el organismo también buscó crear un bloque de poder que pudiera, sino romper, por lo menos contrabalancear la tradicional influencia norteamericana en la región. El estudio basado en UNASUR procura, así además de lo ya enumerado, demostrar hasta qué punto, bajo la batuta de la institución, el subcontinente desempeño su papel de agente internacional.