Título de ponencia: “Fomento y desarrollo del pensamiento crítico en el contexto escolar secundario. Una experiencia docente desde las Ciencias Sociales en el sur de Chile (2010 – 2018).”
Autor: Cristian M. Cárdenas Aguilar / Contacto:
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Profesión: Profesor de Historia, Geografía y Educación Cívica / Magíster en Economía y Gestión Regional.
Institución: Universidad Austral de Chile / Hampton College Valdivia.
Tipo de ponencia: Análisis de experiencia.
RESUMEN
El contexto escolar, en particular, la relación constante entre profesores (docentes), estudiantes y el medio, representa una inmensa oportunidad de desarrollo del pensamiento crítico con enfoque constructivo, base fundamental de los cambios y/o transformaciones al mediano y largo plazo que las generaciones actuales liderarán.
Así, contrariamente a lo cotidiano, la misión de la escuela no es tanto enseñar al alumno (a) una multitud de conocimientos que pertenecen a campos muy especializados del saber, sino ante todo, aprender a aprender, procurar que el alumno llegue a adquirir una autonomía intelectual que le permita desenvolverse en un mundo complejo, cambiante y turbulento. Esto se puede lograr atendiendo el desarrollo de destrezas y habilidades de orden superior como las del pensamiento crítico (López, 2017).
En este contexto, el subsector de aprendizaje de Ciencias Sociales – Historia y Geografía en el contexto Chileno – se presenta como la plataforma fundamental de formación de este espíritu en las nuevas generaciones, aunque, no de manera aislada, sino que bajo un enfoque de permanente complementariedad con otras disciplinas. De acuerdo al documento del Ministerio de Educación (MINEDUC) titulado “Nuevas Bases Curriculares y Programas de Estudio 7° y 8° año de Educación Básica / 1° y 2° año de Educación Media (2015)”, el subsector de Historia, Geografía y Ciencias Sociales tiene como objetivo elemental abordar los diversos contenidos desde una perspectiva multidisciplinar. Según el ente gubernamental antes mencionado, si se sigue un tratamiento multidisciplinario, se logrará en los estudiantes el desarrollo del pensamiento histórico, geográfico, de competencias ciudadanas y respeto por los Derechos Humanos, además de valorar el carácter interpretativo de las Ciencias Sociales y apreciar la historia de Chile y del mundo desde una mirada dialógica (MINEDUC, 2015).
Sin embargo, si bien es cierto lo anterior está planteado en el discurso y la teoría, es poco común apreciarlo en la práctica. De este modo es que la transición desde una educación enciclopedista, hacia una de carácter aplicado con constante visualización de las dinámicas del entorno a diferente escala, será aquella que se traduzca en aprendizajes realmente significativos para el alumnado en general. El fomento del pensamiento crítico a temprana edad facilitará la generación de líderes en pro de la justicia social (grandes pensamientos, generan grandes acciones), facilitará un real involucramiento en lo que a toma de decisiones en pro del bien común respecta, y contribuirá notablemente a la democratización de la sociedad en general.
La presente ponencia tiene como objetivo medular “exhibir y analizar la experiencia que ha tenido un docente del sur de Chile (Valdivia) fomentando el pensamiento crítico, ya sea a través del espacio tradicional de aprendizaje – la escuela – así como también a través de actividades de inserción y vinculación con el medio circundante, tomando como espacio temporal desde el 2010 a la fecha (Agosto de 2018). Se analizarán métodos propiciados desde el aula, desde la escuela, desde las oportunidades que ofrece la academia, desde la oferta de instituciones públicos / gubernamentales, entre otras instancias.
En el marco de análisis formulado, durante la presentación se pondrá especial énfasis en la experiencia docente y de los estudiantes en actividades extraescolares / extraprogramáticas en la Región De Los Ríos (Chile), ya que estas, siguiendo a autores como Mahoney, Cairos y Farwer (2003), mejoran el nivel educativo, las competencias interpersonales, y el nivel de atención del alumnado en genera, junto con aumentar la motivación, y estimular el pensamiento crítico y la madurez personal. ¿Qué actividades, por ejemplo? Delibera (Congreso Nacional), Olimpiadas de Actualidad (Asociación Nacional de Prensa) y concursos de debate, sólo por nombrar algunas.
Al respecto, la experiencia personal, tanto a nivel de desarrollo interno como externo (llámese intra o extra aula), lleva a concluir que las actividades e iniciativas de enseñanza aprendizaje que estimulan y tienen como norte el desarrollo pensamiento crítico generan, entre otros efectos positivos, un fuerte sentido de pertenencia (identidad), refuerzan ostensiblemente la autoestima, convicciones, valores y principios, propician el conocimiento del entorno y sus diversas realidades socio-económicas, permiten el contacto de los y las estudiantes con sus pares fomentando las relaciones interpersonales, desarrollan habilidades y destrezas muchas veces “ocultas” en los niños (as), involucran y comprometen a las familias (apoderados) en los procesos, mejoran las relaciones sociales entre los participantes, ayudan a gestionar de mejor forma los tiempos y generan un clima de positivismo en base al descubrimiento de motivaciones que a la larga favorecen al rendimiento escolar convencional.
Pero, principalmente, contribuyen fuertemente al desarrollo de una “educación democrática” y, en particular, al fomento de los tres grandes propósitos que esta posee: 1) generar un interés personal por parte de los estudiantes en las relaciones sociales para que deseen alcanzar metas comunes superando diferencias de diversa índole, 2) levantar y mantener un control social basado en la persecución y el logro de tales metas y 3) desarrollar las habilidades intelectuales, morales y prácticas necesarias para llegar a acuerdos mediante procedimientos racionales sobre la base del respeto a las personas (Meza, 2013).
Estos y otros resultados serán analizados durante la ponencia propuesta, abarcando resultados tanto desde la perspectiva docente, como también estudiantil aplicados al caso del sur de Chile.