La planificación de las ciudades ha de incluir la dimensión de la salud (Northridge et al, 2011). Uno de los aspectos de mayor preocupación para los decisores territoriales tiene que ver con las estrategias para mejorar la salud de las poblaciones. Además, por la ampliada fundamentación en los principios de la promoción de la salud, es complejo asegurar la participación y la colaboración de la comunidad, en diversos sectores de la vida social y económica, con organizaciones públicas y privadas en el mantenimiento de las estrategias que constantemente estén siguiendo los utópicos del buen vivir en los territorios (Gudynas et al, 2011).
El Informe Mundial sobre la Salud en las ciudades, dispuesto tras la reunión de ONU-Hábitat reconoce la importancia de las ciudades saludables y equitativas para el desarrollo sostenible, como un conjunto de acciones que reconocen la importancia de profundizar en las lecturas de la salud de los territorios a partir de los análisis de los determinantes sociales (Schulz et al, 2004) y proponer acciones de gobernanza en la ciudad y de equidad en salud a partir de soluciones innovadoras, no sólo para lograr la cobertura universal, sino para hacerle seguimiento a los asuntos legitimados en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, puesto que, las desigualdades socavan el desarrollo, e identificarlas, es asegurar entre los derechos humanos fundamentales la planificación de la salud para las personas y no la planificación de la salud sin la dinámica poblacional. Por tanto, revisar la literatura existente (Innvaer et al, 2002) es indagar sobre evidencia relevante para fortalecer las opciones y alternativas.
Esta apoximación bibliometrica ofrece un punto de partida para quienes, identificados como ciudadanos científicos, y cohesionados, -alrededor de acciones para favorecer la dimensión salud- incluyan en sus proyectos sanitarios, de alguna manera los elementos que revisten interés para los buenos resultados de la salud en las ciudadesdesde la planificación del territorio.
Metodología
Se realizó una bibliometría, que es una subdisciplina de la cienciometría mediante la cual se obtiene información sobre los resultados de los procesos de investigación, volumen, evolución, visibilidad y estructura de los mismos (Escorcia, 2008).
Posteriormente, se definió la estrategia de búsqueda de acuerdo con el propósito del análisis; para ello, se consideró como criterios los términos equivalentes a salud urbana y planeación territorial. En total se obtuvieron 175 registros, entre los que se encontraban artículos de investigación, trabajos de conferencias, capítulos de libros y otras publicaciones. Ahora bien, dado que el propósito del estudio fue realizar el análisis y seguimiento de la producción científica relacionada con los temas previamente mencionados, la búsqueda se ejecutó sin hacer ninguna restricción de tiempo
Resultados
Indicadores bibliométricos
El empleo de indicadores bibliométricos en la investigación, sirve según Ardanuy (2012) para: “expresar cuantitativamente las características bibliográficas del conjunto de documentos estudiado, así como las relaciones existentes entre estas características"; por lo tanto, su uso permite el análisis de la actividad científica, en lo referente tanto a la producción como al consumo de la literatura sobre artes visuales y su enseñanza.
Indicadores de actividad
Empleando los indicadores de actividad para la evaluación de la salud de los ciudadanos de acuerdo a la planeación urbana, se muestra que en relación al volumen de la producción científica han sido realizados un total de 175 artículos, reflejando un auge a partir del año 2016, donde se evidencia la cifra de 21 artículos. Uno de los autores más destacados y con mayor influencia académica durante ese periodo de mayor productividad fue BillieGiles-Corti, quien con alrededor de 8 artículos publicados alcanzó a ubicarse en el cuartil 1 de producción académica (3,45%)
Este gráfico también refleja que el estudio de la temática presenta un crecimiento constante a partir de 1999, dado que, el campo se dejó de estudiar alrededor de 3 años desde su aparición (1970) y después de retomar las investigaciones, solo fue a partir del año 1982 que se reanudaron los estudios referidos a este apartado.
Los datos expuestos en el gráfico 2, ponen de manifiesto que se cumple la ley de crecimiento exponencial expuesta por Price, la cual plantea que la información científica crece a tasas exponenciales donde de cada 10 a 15 años la información existente se duplica (Fernández Cano, Torralbo& Vallejo, 2004).
Publicaciones por tipo de documentos
En relación al volumen de la producción científica se puede afirmar que, de los 175 artículos, 120 corresponden a artículos de investigación y 18 derivados de aquellos que fueron aceptados en conferencias y congresos, los artículos en revistas aparecen como el canal preferido para publicar los resultados de las investigaciones y, en segundo lugar, las ponencias en congresos, por ser lugares de encuentro y debate de los temas y problemas que atañen a una especialidad.
Publicaciones por Sub-área
De la clasificación de los documentos en grandes áreas temáticas es posible apreciar un mayor volumen de investigaciones sobre la salud y planificación territorial, es ciencias sociales, seguida de los estudios en medicina y ciencias ambientales.
Temáticas emergentes en el campo del conocimiento
De las 542 palabras clave que se encontraron en los 175 manuscritos que sirvieron de referencia para la realización del estudio, en el marco de las cuales se identifican 3 temáticas emergentes en el campo de conocimiento.
Conclusiones
Es posible observar las características intrínsecas de los avances frente a la planificación del desarrollo, la gestión de riesgos naturales y la adaptación al cambio climático a lo largo y ancho de su evolución, cabe destacar que en los primeros años (1970 y 1980) los procesos de apertura económica tuvieron serias influencias sobre la salud, dado que, esta se encuentra estrechamente conectada a las variables sociales y está determinada por factores de índole económico, es así como, las relaciones de la sociedad con la naturaleza, las formas de construcción de los espacios social-naturales y la propia construcción de patrones estructurados o modos de desarrollarse la vida humana en dichos espacios empiezan a generar un conjunto socioecológico articulado y coherente. Se evidencia, asimismo, que la investigación en el campo ha avanzado gradualmente, pasando de estudios que exploraron los factores de producción social del espacio, a implementar una cultura generalizada donde el espacio es concebido como una categoría que abarca el conjunto dinámico de procesos naturales transformados históricamente, ubicados y localizados en la ciudad (1990-2000). La investigación ha incluido estudios que pretenden explicar la evolución e impacto de la lucha por la salud en las ciudades, iniciando con tópico que encierran luchas por los servicios, programas, conquistas materiales y jurídicas para de esta forma hacer posible la construcción de un buen vivir saludable, al mismo tiempo, hace parte activa de ese movimiento, la lucha por las ideas, por la direccionalidad de las organizaciones y la construcción de esas nuevas significaciones que son indispensables para generar sinergia social (2010-2016).
Sin embargo, los resultados de este estudio –en función de la productividad anual en el tema- develan que para las décadas en mención los estudios no fueron tan representativos, como si lo han sido a partir del año 2000; lo que goza de mayor sentido si se toma en cuenta el interés en la agenda global por fortalecer la salud mundial, que ha quedado plasmado en pactos significativos como los Objetivos de Desarrollo del Milenio y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Referencias
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