Los pueblos y nacionalidades visiblemente compuestos de la diversidad cultural constituyen como uno de los principales patrimonios culturales de la humanidad, que deben ser valorados y recuperados en el presente siglo, por parte de los actores encargados de recuperar el conocimiento por medio de acciones investigativas. Además, estas poblaciones milenarias son procedentes de la época del desarrollo pleno de la civilización americana, esta se comprueba con base al estudio a las civilizaciones de pueblos prehispánicos de la Abya Yala, en la que están inmersos las culturas: Maya, Azteca, Inca y otras que dejaron sus legados artísticos y conocimientos que pasan a ser insuperables por la cultura occidental; en ese ambiente, el avance más importante del conocimiento ancestral, es la escritura que por muchos siglos los cronistas indias conquistadores trataron de ocultar de la esfera de la estructura social del continente americano porque que llevaban muchos prejuicios avasalladores en sus mentes, entre los cuales la carencia de comunicaciones, el prejuicio religioso que incluso la pretendida intención de superioridad cultural puso al extremo del alcance de dialogo intercultural. Estos problemas, sin duda, no permitieron construir un colectivo literario y científico, en consecuencia, cada cual trabajó a su modo, conforme a su experiencia y su propósito, sin embargo, este trabajo no se podrá descartar en la estructuración de nuevo enfoque de la cultura indígena moderna, al contrario, el documento sirve (Lopez Sánchez , 1998) como medio escrito para conectarse entre la civilización occidental y americana.
En este ocultamiento de saberes ancestrales mucho tiene que ver la historia, la arqueología y la etnología, estas ciencias encargadas de estudiar e investigar con profundidad acerca de la civilización indígena que se quedó únicamente en la observación y descripción de ciertos elementos culturales, incluso el modelo de la invasión europea que implantó estrategias impositivas de dominio ideológico cultural, es decir, la lucha por el poder, esto a su vez acompañado por la fuerza coercitiva, mediante la cual se produjo el genocidio y etnocidio de pueblos enteros.
Si retrocedemos unas décadas atrás, hasta 1940 y 1950 las comunidades rurales no recibían servicios básicos, tampoco los servicios educativos, es decir, no contaban con escuelas, colegios o centros de alfabetización implementados por el Estado, por tanto, el aprendizaje de lecto-escritura, el que era tan deseado por los campesinos, se veía frustrado por la intervención directa que quienes hacían el gobierno local y nacional, es que eso era algo lógico, puesto que, el Estado estaba manejado, únicamente por un pequeño grupo de la oligarquía, que quería mantener en la pobreza a la mayoría de la población ecuatoriana. Sin duda, este problema frenaba rotundamente a las poblaciones enteras el acceso a la educación formal, consecuentemente, a lo largo de aquellas décadas, era algo imposible, de aprender a leer y escribir, y como efecto de esto, el analfabetismo no les permitía a ocupar ningún cargo público, peor desempeñar puestos de autoridades locales, desarrollar destrezas en calidad de escritores, artistas y profesionales.
Ante los problemas señalados, los líderes comunitarios, a pesar de que carecían de una preparación académica proponían la recuperación de espacios perdidos mediante investigaciones arqueológicas, antropológicas, etnohistóricos y lingüísticos que pueden proporcionar valiosos datos e indicadores acerca de las poblaciones indígenas y de su proceso histórico cultural, sin descartar las manifestaciones espirituales, estéticos y artísticos, estas que llevan las representaciones simbólicas en los propios objetos cerámicos, metalúrgicos y textiles como testigos de la civilización panandina (Lozano Castro, 2004) y advierte la antigüedad y continuidad de los procesos cultuales de pueblos y nacionalidades indígenas.
Reconquistas de derechos colectivos: la lucha titánica de las organizaciones fue con respecto a la libertad de expresión, agua, tierra, educación y el arte, por consiguiente, el levantamiento indígena del año 1990 fue resultado de varias acciones organizativas protagonizadas por líderes indígenas, organizaciones religiosas, medios de comunicaciones populares (Bretón Solo de Zaldivar, 2007) y organizaciones sociales. En caso de líderes indígenas, ellos fueron quienes venían palpando la injusticia, la discriminación y la exclusión por condiciones culturales, económica, políticas y étnicas, por lo que, se vieron obligados a plantear propuestas de reclamos hacía el Estado a través de las reuniones locales, centros de alfabetización, universidades, talleres de enseñanzas bíblicas, sin embargo, carecían la cadena de coincidencias de acciones a parte de las propuestas elaboradas localmente, para conectar este interés común a nivel nacional, los medios de comunicaciones radiales juagaron un papel muy importante en la unidad de los pueblos o comunidades propiciando un espacios de comunicaciones asertivas de enlace e intercomunicación entre los líderes. En este caso la ERPE y la voz de la AIIECH, unían las voces de protestas indígenas utilizando el idioma kichwa como medio de comunicación eficaz de entendimiento. El arma medular de protesta indígena fue también la formación académica de ciertos líderes que ya se habían participado en calidad de autoridades locales, en las campañas electorales con la finalidad de captar el poder local mediante proyectos de partidos políticos de izquierda en algunos casos y otros de centro izquierda, estos que no eran necesariamente de carácter sindicalista sino que nacían en el seno de las comunidades y respondían sus necesidades de la supervivencia cultural y ambiental. Es importante también transformar el estilo de la expresión literaria, considerando que, la literatura postmodernista de tipo indigenista recopilaba únicamente la pobreza material de la gente, jamás tomo con seriedad la literatura oral, en la que está impregnada el sentimiento intimo la vida de los pueblos, por otra parte, se trata de recuperar la identidad por medio de ensayos estéticos y científicos con un enfoque intercultural en la construcción de un país plurinacional, por tanto, es hora de proponer la construcción de arte literario con enfoque intercultural.
En la actualidad, se propone contar con un centro educativo de nivel superior Amautay Wasi en el que exista igualdad de oportunidades para investigar, desarrollar y proyectar hacia el futuro la ciencia, tecnología, filosofía, deporte y arte andina desde la educación inicial hasta la educación superior, para lo cual, se requiere plantear programas de revolución industrial, el internet de los objetos, la inteligencia artificial, el aprendizaje digital, la bio y nanotecnología, la computación, almacenamiento de energía eólica y el transporte con cero contaminaciones ambientales, por supuesto que, el reto de las organizaciones indígenas, afros y montubios debe ser para superar a los países desarrollados artificialmente, mediante la célula organizativa que es la principal fuerza de potencia mundial.
Por su parte, la meta de los investigadores estará orientada hacia la teorización de conocimientos ancestrales que existentes en medio de la memoria oral, los que se expresan mediante hechos materiales: tejidos, bordados de prendas rituales o formales; crianza de animales menores y mayores; cultivos de platas medicinales y alimenticias; preparación de alimentos conforme a momentos cotidianos, ceremoniales y días festivos; respeto al calendario agrícola, que lo utilizan tanto para la siembra y cosecha; curaciones de enfermedades por medio de plantas y animales; expresión de artes literarios mediante canciones, consejos, sueños y coplas; prácticas de trabajos colectivos a través de mingas, rantinpak que implica la reciprocidad en el trabajo; tumina apoyo solidario entre las familias o miembros de una organización comunitaria; la jucha, donación voluntaria en cosas materiales.
En relación a las manifestaciones espirituales y rituales, se hace presente las cuatro fiestas principales con sentido de armonización y acercamiento entre el mundo conocido y el mundo cósmico, para materializar esta concepción el hombre organiza de manera integral, la celebración de cuatro fiestas principales de la cultura indígena: Pawkar Raymi, Inti Raymi, Tarpuy Raymi y Kapak Raymi (Quishpe , 2008); además, esta es una forma de entender la divina creación del mundo o pacha por parte del ser Supremo o Pachakamak, en el que está presente sistemáticamente cohesionados los elementos vitales como: tierra, agua, aire y fuego los que constituyen en energía inalienable de los seres vivientes.
Para recuperar el conocimiento ancestral de manera organizada, a más validar la tesis planteada, es necesario involucrar en las propuestas educativas generadas por parte de organismos internacionales, sin descartar las raíces culturales propias de pueblos y nacionales, en tal sentido, el Objetivo de Desarrollo Sostenible N°4 - Educación 2030, que trata de asegurar una educación de calidad inclusiva e igualitaria y promover las oportunidades de aprendizaje a lo largo de la vida para todos y todas (UNESCO, 2015) concuerda con el modelo de educación intercultural bilingüe MOSEIB. En el caso de los pueblos indígenas, afros y montubios, esto significa avanzar hacia una justicia cognitiva y epistémica por medio de la redistribución de oportunidades de aprendizaje; el reconocimiento y la legitimación de la cultura y conocimiento indígenas; y su inclusión en la política pública.