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Es por demás conocido el extenso debate que se lleva dentro y fuera del ámbito académico sobre el lugar que tuvieron, tienen y deberían tener las ciencias con respecto a su rol dentro de la sociedad. En este sentido, es imprescindible remarcar que quienes abogan por la neutralidad de las ciencias -cual sexualidad de los ángeles- no están haciendo otra cosa más que trasladar su ideología -de status quo- al ámbito de la praxis investigativa. En tal sentido, defender esta supuesta “neutralidad” esconde la necesidad de “un mundo científico” que sea complaciente – o por lo menos que no moleste – a la constelación de intereses y estructuración del mundo tal cual existe. |
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