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En este artículo analizo algunas lecturas frente al reencuentro de padres, madres
e hijos de familias en situación de transnacionalidad, principalmente desde
el punto de vista de los hijos e hijas jóvenes –que han quedado en el país de
origen-. Se discute las percepciones que construyen los y las jóvenes sobre
co-residir nuevamente con los padres y/o madres que han migrado al exterior.
El análisis sostiene que el vivir juntos se sustenta desde dos vías: como
soporte para la vida familiar –legado de una convención cultural/tradicional que
alude a la separación como símbolo de desintegración de las familias-, o como
opción familiar e individual –la contracara-, indicador de nuevos cambios en la
organización familiar, configurados desde la secularización de las relaciones y
el desenclave institucional. |
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